Test por redirección

¿Qué es un test por redirección?

Un test por redirección, o Split test, es un test controlado a través del cual se intentan mejorar las métricas de un sitio web. La expresión “Split test” se usa de forma genérica para referirse a test A/B pero no está necesariamente limitado a comparaciones entre dos versiones, pudiendo existir test que comparen 3 o más versiones (test A/B/C/D). Sin embargo, a diferencia de los test A/B, los test por redirección usan distintas URLs para cada una de las versiones, lo cual requiere de la participación del equipo técnico y de diseño.

Una vez que se lanza un test por redirección, el tráfico de tu página se divide de forma aleatoria. Posteriormente se medirá el rendimiento de cada una de las variaciones mediante un software específico para identificar qué variación es la que convierte mejor.

¿Por qué son importantes los test por redirección?

Siempre es importante testear continuamente en un sitio web ya que esto te permitirá mejorar tus páginas de forma continua.

Al realizar Split test en tu sitio web, estás situando a tus usuarios en el centro del proceso de toma de decisiones. Por una parte, serán ellos los que con sus interacciones decidan cuál es la mejor versión, y por otro, te servirá para descubrir qué tipo de contenido hace que tus usuarios continúen entrando en el sitio web.

¿Qué tipo de contenido prefieren tus usuarios? ¿Cómo puedes usarlo para beneficiar a tu negocio? Gracias al A/B testing puedes probar todas las ideas que consideres que pueden mejorar el rendimiento de tu web y comprobarlo de una forma científica.

Un ejemplo de split test

Quizás te gustaría cambiar el mensaje durante una promoción en tu landing page.

Con los Split test puedes testear tu landing page original para ver si funciona igual o peor que la nueva variación. Una vez que el test esté completo, puedes comparar los datos y usarlos para decidir si merece la pena realizar cambios permanentes en tu página.

 

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