Split testing

 

El test Split, Split testing o test por redirección es una solución para llevar a cabo pruebas A/B entre varias versiones de distintas páginas.

Al comparar varias versiones de páginas web tales como las landing pages (páginas de aterrizaje) o las páginas de inicio, el test Split ayuda a identificar cuál tiene mejor tasa de conversión para tus visitantes.

Cuando se ejecuta este tipo de prueba, el tráfico de las páginas se aplica aleatoriamente sobre tus diferentes versiones. El resultado de cada página se monitoriza y analiza con el software de Split testing para identificar la versión que mejor convierte y arroja resultados más significativos. El test Split determina la versión de la muestra que mejor tasa de conversión ofrece.

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¿Cuán útil es la herramienta de Split testing?

Para entender por qué los visitantes del sitio web no están mejorando la conversión es importante preguntarse cuál contenido está impidiendo que los clientes conviertan. La intuición no es suficiente; lo que interesa es el efecto del producto en los visitantes.

Al ejecutar un test Split, se pone a los visitantes en el corazón del proceso de toma de decisiones. Por una parte, los resultados obtenidos con el test Split ayudarán a saber con cuál página interactúan más y, por otra parte, cuál información y diseño les convierte en visitantes que repiten.

El test por redirección asegura retroalimentación cualitativa sobre la experiencia del usuario y te ayuda a identificar obstáculos para optimizar tu embudo de conversión.

Diferencias con A/B testing

Contraria a la prueba A/B que trabaja directamente con nuestro software AB Tasty, el test Split aloja diferentes versiones en varias URLs. Por tanto, este tipo de prueba requiere intervención del equipo técnico.

Mientras que con el test A/B se comparan cambios similares al original, con el test por redirección se utilizan páginas significativamente diferentes de la original, en diseño y contenidos.

¿Cómo dirigir un test Split?

El test Split puede ser de mucha utilidad para efectuar cambios de gran envergadura en tu sitio web. Por ejemplo, si estás pensando en cambiar completamente el diseño de tu página de inicio, el test por redirección es ideal para ayudarte a optimizar tus conversiones.

Al probar una versión radicalmente distinta de tu sitio web, se realizan cambios que requieren labores de soporte técnico que no pueden ser realizadas por el equipo de marketing. El test por redirección o Split requiere la intervención del equipo informático y se mantiene como la mejor solución cuando los elementos son modificados desde el área técnica.

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