El A/B testing ha existido durante décadas – es incluso más antiguo que Internet y las redes sociales. De hecho, se puede rastrear hasta la época en la que James Lind realizó un test A/B en una prueba clínica hace más de 300 años.

En tiempos recientes, incluso Google utilizó un test A/B para decidir qué tonos de azul debería emplear en sus campañas, mostrando cada matiz al 1% de sus usuarios. Más tarde, los profesionales del marketing realizaban test en la televisión o a través de anuncios en los periódicos. Evaluaban los resultados, ajustando de manera correspondiente las variables de cara a las siguientes rondas. Estos test comenzaban semanas – e incluso meses – antes del lanzamiento de la campaña, resultando en un proceso prolongado y tedioso.

Afortunadamente, el testing actual es más intuitivo, y los profesionales del marketing son ahora capaces de testear prácticamente todos los elementos de una campaña. En concreto, el A/B testing ha hallado, en las redes sociales, una relevancia notable. Ahora se pueden introducir dos publicaciones ligeramente distintas, testeando numerosos elementos para ver cuál obtiene resultados mejores.

Aunque el testing se ha vuelto más sencillo, al mismo tiempo puede resultar más complejo, ya que el mayor reto al que se enfrentan ahora los profesionales del marketing es determinar dónde y cómo introducir el testing en las campañas de sus redes sociales.

A continuación, hemos elaborado una lista de los elementos que deberías estar testeando en las campañas sociales.

 

1. Definir a tu público objetivo

Antes de poder comenzar una campaña, debes conocer a tu público objetivo. Este paso es único dentro del proceso del testing, ya que no estarás alterando el propio contenido de la campaña. En su lugar, mostrarás el mismo anuncio – o publicación – a numerosos segmentos para entender cuáles de ellos reaccionan mejor.

Por ejemplo, al testar los anuncios en Facebook, segmentarás generalmente según la edad, la ubicación, el género, el dispositivo, la plataforma e incluso los intereses de cada usuario en particular.

 

2. Experimentar con hashtags

Mientras que utilizar demasiados hashtags podría molestar a tu público, emplear la cantidad justa logrará atraer a más usuarios. Dicho esto, evita testear versiones de una publicación con hashtags versus otras sin. Las empresas suelen poner hacer test con las publicaciones que tienen numerosos hashtags contra las que tienen uno solo, las publicaciones con hashtags distintos, e incluso aquellos situados en distintos puntos dentro de la publicación.

Campaña redes sociales

 

3. Testear numerosos formatos publicitarios

Antes de anunciarte en las redes sociales, deberías haber testeado distintos formatos publicitarios. Edith McClung, un Digital Marketer en Academized, da un ejemplo: “Mientras que un anuncio con formato carrusel podría funcionar para el lanzamiento de un producto, ya que mostraría a los usuarios numerosas fotos del mismo, un anuncio con ‘Cómo llegar’ sería mejor para la apertura de un restaurante”. Ten en cuenta que los distintos formatos presentarán resultados variados en función de tu público objetivo y del contenido que estés promocionando.

 

 4. Cambiar el texto de tus publicaciones

Posiblemente sea la práctica de A/B testing más común en las redes sociales, ya que existen numerosos elementos en la redacción de tus publicaciones que podrían afectar el éxito de tu marca.

Aquí hay algunas variables que podrías testear:

  • Longitud de la publicación
  • Estilo
  • Utilización de emoticonos
  • Tono de voz
  • Utilización de números y de listas

Recuerda que siempre deberías revisar tus publicaciones. Aunque vivimos en la era de los mensajes de texto y de las abreviaturas, los lectores siguen esperando que tus publicaciones estén impecables. Incluso el menor error podría tener un efecto disuasorio para los usuarios. Las herramientas como AcademAdvisor y Via Writing ayudan en estos aspectos.

 

5. Emplear distintas imágenes y vídeos

Los usuarios de las redes sociales suelen preferir publicaciones que incluyan imágenes y vídeos, aunque sigue siendo esencial testear cada plataforma. Por ejemplo, el A/B testing suele mostrar que los usuarios de Twitter prefieren los GIFs en lugar de las imágenes tradicionales; por esta razón, las empresas que están presentes en esta red social siguen este consejo con sus comunicaciones.

Las ideas de testing son infinitas, ya que puedes probar a publicar sin imágenes ni vídeos (o con ambos elementos), con GIFs o con imágenes estáticas, etc.

Contenido visual

Asegúrate de compensar el texto informativo con el contenido visual, y de presentar un formato atractivo. Utiliza herramientas como Boom Essays o Essay Roo.

 

6. Jugar con tus CTAs

Éste es otro componente crucial para tu publicación, aunque se suele pasar por alto. Los usuarios presentan respuestas variadas ante los distintos CTAs, y debes hallar el que funcione mejor para tu público. Testea varios CTAs en tus publicaciones, y utiliza el que sea más relevante y obtenga más clics.

 

7. Probar una variedad de titulares

Los titulares son uno de los aspectos más relevantes de tus publicaciones, ya que suelen ser de los componentes más notables. Debes testear los mismos factores que harías para el contenido de una publicación – la extensión y el estilo del titular, etc. Si escribirlos no es tu punto fuerte, podría ser una buena idea utilizar una guía – las páginas como StateOfWriting o UK Writings te podrían orientar.

Prueba varios títulos

 

Conclusión

El A/B testing es uno de los mejores métodos que existen para triunfar en las redes sociales. La misma publicación puede obtener distintas respuestas según su título, su CTA, el formato del anuncio, etc. Al continuar con tu test, podrás optimizar tu estrategia en redes sociales al descubrir qué funciona mejor para tu público objetivo.

En la actualidad, resulta evidente el impacto que las redes sociales pueden tener sobre el éxito de una marca; y, al añadir el A/B testing a tu repertorio, podrás sacar incluso más provecho a las plataformas que ya estés empelando. Recuerda ser creativo, divertirte, ¡y verás cómo crece tu empresa!