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Optimización de conversiones

Tasa de rebote: definición, valores óptimos y cómo reducirla

by Rafael Ángel Becerra Ruiz
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La tasa de rebote es una métrica de analítica web que mide el comportamiento de los usuarios en un sitio web o una página web en particular. Es una de las métricas más importantes para entender cómo de bien (o mal) funciona un sitio web. El análisis de la tasa de rebote es clave para la optimización de las conversiones y puede ayudar a sacar conclusiones sobre los usuarios de un determinado negocio o plataforma.

En este artículo hablaremos sobre:


¿Qué es la tasa de rebote de una página web?

La definición de tasa de rebote es relativamente simple de entender en comparación con otras métricas de analítica web. Esto no quiere decir que se trate de un dato superficial o poco importante ya que su análisis puede revelar valiosos insights.

La tasa de rebote o bounce rate ofrece información sobre el comportamiento de los usuarios de un sitio web y muestra la interacción de estos en la página. Rebotar de una página web consiste en abandonarla sin interactuar con la página de ninguna forma, como podría ser escribir un comentario o hacer clic en un enlace. En otras palabras, rebotar consiste en salir de la página antes de haber hecho nada en ella. Esto no siempre es un signo negativo, como veremos más adelante.

Cada usuario de un sitio web debe verse como una gota de agua que cae sobre una superficie que puede ser porosa o impermeable. Nuestro objetivo es que la superficie sea tan porosa como sea posible, absorbiendo todas las gotas (o usuarios) y obteniendo de ellos toda la información que podamos. Los sitios web impermeables hacen que las gotas (o usuarios) reboten inmediatamente, lo cual indica que existe algún tipo de problema.

¿Cómo calcular la tasa de rebote?

La fórmula para calcular la tasa de rebote es bastante clara y puede resumirse en una simple ecuación: el número de usuarios que abandonan la página tras solo ver la landing page (la primera página que ven del sitio web) y que no interactúan en la misma dividido entre el total de usuarios del sitio web. Por tanto, si 40 usuarios abandonan sin realizar ninguna acción en una página y contamos con 100 usuarios en total, la tasa de rebote es del 40%.

Existen muchas razones por las que un usuario puede “rebotar”. Estas son algunas de las más comunes:

  • Hacer clic en un enlace a otra página.
  • Hacer clic en la flecha del navegador para volver a la página anterior.
  • Introducir una nueva URL en el navegador.
  • Cerrar el navegador o la pestaña.

Otra forma por la que un usuario podría ser considerado como un rebote podría ser cuando dejan de interactuar con la página y la sesión se cancela por inactividad. Esto sucede si pasa más de una hora desde que el usuario realizó una acción en la página. Cualquier interacción en la página pasados los primeros 60 minutos se consideraría una nueva sesión.

Tasa de rebote vs tasa de salida o abandono

La tasa de rebote y la tasa de salida o abandono se consideran, muy a menudo, sinónimos, aunque, en realidad, no lo son. Esto es un error que puede llevar a un mal análisis de la tasa de rebote y a una toma de decisiones pobre.

La confusión, sin embargo, es comprensible, ya que, al fin y al cabo, ambas miden conceptos muy similares relacionados con la salida de un usuario de una página web. La diferencia es bastante amplia y requiere que comprendamos qué mide cada métrica.

Como hemos dicho anteriormente, la tasa de rebote mide el porcentaje de usuarios que abandonan el sitio web antes de interactuar con el mismo. Por otra parte, la tasa de salida o abandono ofrece información sobre páginas específicas de un sitio web y mide el porcentaje de usuarios que abandonan el sitio web después de haber visitado una o varias páginas y de haber interactuado en él. En otras palabras, todos los rebotes implican salidas del sitio web, mientras que todas las salidas no son rebotes.

Fórmula para calcular la tasa de rebote y la tasa de salida

Por ejemplo, digamos que un sitio web tiene tres páginas llamadas 1, 2 y 3. De lunes a viernes, la interacción podría ser la siguiente:

  • Lunes: Visita a las páginas 2, 3 y 1.
  • Martes: Visita a la página 1.
  • Miércoles: Visita a las páginas 1, 3 y 2.
  • Jueves: Visita a la página 1.
  • Viernes: Visita a las páginas 1, 2 y 3.

El análisis muestra lo siguiente:

  • La página 1 cuenta con una tasa de rebote del 50% y una tasa de salida del 60%.
  • La página 2 cuenta con una tasa de rebote del 0% y una tasa de salida del 20%.
  • La página 3 cuenta con una tasa de rebote del 0% y una tasa de salida del 20%.

Las tasas de salida altas pueden indicar buenos resultados. Por ejemplo, dentro de un e-commerce, abandonar una página después de realizar una compra es algo bueno ya que indica que la transacción se ha completado satisfactoriamente.

Definición de tasas de rebote medias

Definir la tasa de rebote media puede ser una tarea complicada. Esto se debe, en gran medida, a que lo que representa una tasa de rebote alta para algunos puede, en realidad, ser baja para otros. Cada caso puede ser muy especifico y normalmente va ligado a la industria, objetivo del sitio web y su diseño. En algunas ocasiones, el hecho de contar con una alta tasa de rebote puede ser un signo positivo.

Lo que está claro es que la tasa de rebote puede ofrecer información sobre el rendimiento de un sitio web y esta información debe usarse en conjunto con otras métricas para poder comprender el comportamiento del usuario de forma adecuada.

Según algunos estándares, cualquier tasa de rebote superior al 50% se considera alta y cualquier tasa de rebote entre el 20% y el 50% se considera baja, pero se hace esencial ir más allá de esta simple definición y descubrir cuál es el valor de una tasa de rebote aceptable para cada caso en concreto. Cualquier tasa de rebote inferior al 20% tiene muchas posibilidades de que constituya un error en la medición y por tanto debe ser investigado.

¿Cuál es una tasa de rebote óptima?

En lugar de pensar en cuál es una buena tasa de rebote, deberíamos pensar en cuál es una tasa de rebote saludable para cada sitio web en específico y para sus objetivos particulares.

El objetivo del 20% o el 50% es un gran reto, aunque puede ser un marcador de rendimiento superficial del comportamiento de los usuarios. Lo que es una buena tasa de rebote para una landing page de un e-commerce en la que se incita a la navegación y puede llevar a futuras ventas, puede ser muy diferente para sitios web de otro tipo como los diccionarios online, en los que la navegación no es común a menos que el usuario no haya encontrado lo que buscaba a la primera.

Algunos sitios web usan literalmente un diseño de una página, por lo que es imposible determinar el rebote ya que el diseño fuerza que sea el 100%. En estas circunstancias y cuando se presenta mucha información en una landing page, otras métricas como el tiempo en página pueden ofrecer más información. Por ejemplo, siempre es una mala señal el hecho de que el usuario abandone en cuestión de segundos, pero si permanecen en la página durante algunos minutos, la tasa de rebote puede que no sea el mejor indicador a tener en cuenta para determinar el rendimiento del sitio web.

Normalmente, se recomienda que un sitio web defina lo que considera es  una buena tasa de rebote desde el principio, teniendo en cuenta el objetivo del sitio web, el sector y otras métricas. De esta forma, será mucho más fácil evaluar si la tasa de rebote se adecúa o no al nivel deseado.

¿Cómo conocer la tasa de rebote de una página?

Una vez que hayas definido lo que consideras que es la tasa de rebote objetivo para tu sitio web, el siguiente paso es averiguar dónde encontrar los datos sobre tu web. Afortunadamente, esta métrica es muy fácil de conseguir si usas Google Analytics, lo cual también te proveerá con más información analítica sobre tu sitio web y te permitirá descubrir lo bien o mal que funciona tu página.

Si no estás muy familiarizado con Google Analytics, no te preocupes ya que su uso es bastante sencillo y aprenderás a usarlo en cuestión de minutos siempre que tengas claros los distintos conceptos y KPIs.

Lo primero que deberás hacer es iniciar sesión en Google Analytics. Una vez hecho eso, pincha en “Audiencia” y luego en “Visión general”. En esta página podrás encontrar una gran variedad de métricas que pueden ser de mucha utilidad. A partir de aquí, tendrás que elegir si quieres conocer la tasa de rebote global del sitio web o la de página individuales. Para la global, simplemente haz clic sobre la tasa de rebote, lo cual te mostrará un gráfico de su evolución durante un periodo determinado de tiempo. Este periodo puede cambiarse también en la parte superior derecha de la página.

Para conocer la tasa de rebote de páginas individuales, haz clic en “Comportamiento”, luego en “Contenido del sitio” y finalmente en “Todas las páginas”, lo cual te mostrará una lista con todas las páginas de tu sitio web y su correspondiente tasa de rebote.

¿Cómo reducir la tasa de rebote de una página?

Una vez que tengas claro el concepto de la tasa de rebote, la siguiente pregunta quizás será “¿por qué es mi tasa de rebote tan alta?” o lo que es más importante “¿cómo puedo reducirla?”. Existen muchos métodos que podrías seguir para conseguir tu objetivo y uno de los más obvios es comparar aquellas páginas que tengan una tasa de rebote más baja y adaptar algunos de sus elementos en aquellas que funcionen peor. Algunas medidas pueden parecer muy obvias y otras pueden llegar a ser complejas. Te dejamos algunos consejos en base a nuestra experiencia:

Mejora el contenido

Una de las mejores formas para ver un descenso en la tasa de rebote consiste en mejorar el contenido de la página. Por contenido, nos referimos al texto y otros elementos gráficos de la página. Cuanto más interesante sea el contenido y mejor lo muestres, más atraerás la atención del usuario y harás que este se quede en tu página y quiera explorar otras secciones. Si se trata de un e-commerce, también conseguirás aumentar la credibilidad de la marca y fomentar futuras ventas.

La relevancia es clave. Si tu sitio web se centra en el submarinismo, por ejemplo, no crees contenido sobre temas que no estén relacionados como la política ya que los usuarios de tu sitio web no acceden a tu web para leer eso. Crear una estrategia de contenidos es una gran forma de asegurarte de que creas contenidos de forma constante y que además son del interés de tus usuarios.

Legibilidad

El hecho de que crees contenido de calidad e interesante para tus usuarios no es suficiente, también tiene que ser fácil de leer. Las páginas con mucho texto dan pereza y puede que estén repletas de buena información, pero si todo ese texto no se formatea de forma correcta, muy pocas personas lo leerán. Debes conseguir que tu texto esté tan bien presentado que fomente la curiosidad de tus usuarios, no la pereza.

Asegúrate de usar una buena combinación de imágenes, listas, títulos, subtítulos y citas. Esto, como siempre es el caso con el contenido y el diseño, los cuales  necesitan estar en perfecto equilibrio para no complicar las cosas ni repeler a los lectores.

Evita el uso de pop-ups

Nada empeora la experiencia de usuario más que un pop-up invasivo, y no solo cuando se trata de anuncios. Los pop-ups distraen, demandan acciones al usuario y pueden ser un obstáculo en la experiencia del usuario. No hay nada más frustrante que un pop-up que no puedes cerrar y que sigue detrayéndote con sus colores y animaciones mientras tratas de leer algo que te interesa.

Con esto, no queremos decir que los pop-ups no sean útiles, y usados correctamente pueden ser una gran herramienta para aumentar tu base de datos y generar ventas. Sin embargo, existen otras alternativas como las campañas de email o banners menos llamativos que cumplen con la misma función con los que los usuarios pueden interactuar cuando consideren necesario.

La importancia de las palabras clave

Reducir la tasa de rebote siempre requerirá una combinación de tácticas, pero una de las más fiables consiste en el uso de palabras clave coherentes. Lo más importante es usar palabras clave relevantes, pero esto no solo consiste en incluir tantas palabras claves como puedas; el contenido, además, debe ser de calidad

Lo primero es identificar cuál es el contenido que a tus usuarios les interesa y las palabras clave relacionadas con ese contenido que harán que obtengas tráfico hacia tus páginas. Para averiguar cuales son las palabras clave que generan más tráfico puedes usar Google Keyword Planner, que es una herramienta gratuita con la que podrás consultar las búsquedas mensuales realizadas en el buscador de Google por cada palabra clave.

Reduce la tasa de rebote con meta descripciones

La meta descripción es la información que aparece debajo del título de una página en los resultados de búsqueda de Google. Escribe una buena descripción que describa bien tu página para atraer tráfico de calidad.

Recuerda que la meta descripción está limitada a 155 caracteres y, por tanto, deberías escribir una descripción breve y concisa con la que transmitas el mensaje apropiado en el menor espacio posible.

Haz A/B testing

Todos estos consejos están muy bien, pero ¿cómo puedes asegurarte de que las medidas que tomas para reducir la tasa de rebote son efectivas? Para ello, deberás contar con una herramienta de A/B testing con la que puedas probar las distintas modificaciones en tu sitio web. Al finalizar la campaña de test, podrás ver si tus modificaciones han mejorado o empeorado tu tasa de rebote, y lo mejor es que tomarás decisiones en base a datos científicos y fiables.

Nosotros, por supuesto te recomendamos  que uses AB Tasty, pero existen otras opciones. En esta página te mostramos una comparativa entre las principales herramientas de A/B testing.

 

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